En un hecho que ha sorprendido a personal médico y religioso en Tailandia, una mujer de 65 años fue dada por muerta y trasladada a un templo para su cremación, pero terminó despertando dentro de su propio ataúd momentos antes del procedimiento. El caso ocurrió el 24 de noviembre de 2025 en el templo Wat Rat Prakhong Tham, ubicado en la provincia de Nonthaburi, en las afueras de Bangkok.
De acuerdo con reportes locales, la mujer había permanecido postrada en cama durante aproximadamente dos años, con un deterioro progresivo de su salud que llevó a su familia a creer que había fallecido tras dejar de responder y aparentemente dejar de respirar dos días antes del traslado.
Viaje de 500 kilómetros y obstáculos por falta de certificado
El hermano de la mujer decidió trasladarla en un viaje de cerca de 500 kilómetros desde la provincia de Phitsanulok hasta Bangkok, con la intención de cumplir la voluntad previa de la mujer de donar sus órganos.
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Sin embargo, tanto el hospital como el templo que ofrece servicios de cremación gratuita rechazaron recibir el cuerpo debido a la falta de un certificado de defunción oficial, requisito indispensable para proceder legalmente con el proceso funerario.
El caso quedó momentáneamente en pausa mientras el personal explicaba los trámites necesarios para obtener el documento.
Golpes dentro del ataúd: el momento que cambió todo
Mientras el administrador del templo daba instrucciones al familiar sobre cómo conseguir el certificado, ocurrió lo inesperado: se escucharon golpes provenientes del interior del ataúd, así relató el gerente del templo, Pairat Soodthoop.
Me sorprendí un poco, así que les pedí que abrieran el ataúd, y todos se sobresaltaron.
Al abrirlo, la mujer abrió parcialmente los ojos y comenzó a mover los brazos y golpear el interior del féretro, provocando pánico entre los presentes. De inmediato fue retirada del lugar y trasladada a un hospital cercano para su evaluación médica.
Posible explicación médica: la cataplexia
Especialistas señalan que situaciones como esta podrían estar relacionadas con condiciones neurológicas poco frecuentes, como la cataplexia, un trastorno asociado a la narcolepsia que provoca pérdida repentina del control muscular y puede simular estados de inconsciencia profunda o incluso muerte aparente.
El incidente ocurrido en Tailandia abre nuevamente el debate sobre la importancia de protocolos médicos rigurosos antes de declarar un fallecimiento.
