El Servicio Secreto estadounidense detuvo ayer por la noche a un hombre armado que abrió fuego en el lobby del hotel Washington Hilton, donde se celebraba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, uno de los espectáculos mediáticos del año en la capital, con la presencia del presidente Donald Trump, la primera dama y la plana mayor del Gobierno.
Es el mismo hotel en el que Ronald Reagan sufrió un atentado que casi le cuesta la vida en 1981. Ninguna autoridad resultó herido, pero los investigadores no han dado detalles inmediatamente sobre el estado de la persona que está “bajo custodia”. Este incidente se da en un momento en que la aprobación del presidente Donald Trump está en su nivel más bajo en lo que va de su segundo mandato.
De acuerdo a los resultados del sondeo, solo el 37% de los estadounidenses aprueba su desempeño, mientras que el 63% lo desaprueba (incluyendo un 50% que lo desaprueba “fuertemente”). La aprobación a la gestión de Trump ha caído a niveles cercanos al 45% respecto al año pasado. Gestión de la inflación: Aproximadamente dos tercios (68%) de los encuestados desaprueban su manejo de la inflación y el costo de vida. Conflicto en Irán: También dos tercios (67%) rechazan su gestión de la guerra con Irán. Rumbo del país; Dos tercios de los estadounidenses consideran que el país va por el camino equivocado, el nivel más pesimista registrado por esta encuesta desde que Trump retomó el cargo en 2025.
LOS HECHOS
Poco después de las 20:30, decenas de agentes irrumpierond en la sala principal, donde miles de personas estaban invitadas a una cena/gala con enorme tradición, en la que los periodistas y los políticos se juntan, habitualmente, en un ambiente distendido, con discursos llenos de chistes, puyas y bromas.
En cuestión de segundos, Trump, su mujer y su equipo fueron escoltados fuera, mientras todo el público se tiraba al suelo sin saber qué estaba ocurriendo. El presidente y el gobierno permanecieron cerca de una hora más en el hotel, antes de volver a la Casa Blanca. Las imágenes muestran una enorme confusión, con mucho ruido y distracciones.
Mientras una parte de la sala mostraba ya señales de pánico, al escuchar disparos, en la mesa en la que estaban el presidente y la primera dama parecen ajenos a todo. Igual que los escoltas. Instantes después, que parecen un mundo en el video, varios agentes corren a ponerse delante del presidente y lo sacan rápida.
La Policía, explicó, derribó rápidamente al hombre, sin que nadie entienda cómo logró introducir un arma a uno de los recintos con mayores medidas de seguridad de la ciudad
