La cadena Applebee’s enfrenta un nuevo episodio de incertidumbre luego de que uno de sus principales franquiciatarios, Neighborhood Restaurant Partners, operador de más de 50 restaurantes, entrara en un proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11 entre 2025 y 2026, aún activo en abril.
Esta empresa, con sede en Atlanta, llegó a operar decenas de sucursales en estados como Florida, Georgia y Alabama. Al momento de su declaración, reportó deudas que oscilan entre los 10 y 50 millones de dólares, según reportes de la industria restaurantera en Estados Unidos.
Es importante aclarar que Applebee’s como marca no ha anunciado un cierre total en Estados Unidos. Sin embargo, el proceso de quiebra de este operador ha derivado en el cierre de varias ubicaciones al menos 9 en 2025 y otras más en 2026 y mantiene a otras en riesgo, dependiendo de los resultados de la reestructuración.
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¿Por qué el franquiciatario de Applebee’s entró en bancarrota?
El caso de Neighborhood Restaurant Partners refleja una problemática que ha afectado a múltiples operadores en el sector de restaurantes casuales en Estados Unidos. Entre las causas principales destacan
- Altos costos operativos, especialmente en alimentos, renta y salarios
- Deudas acumuladas desde la pandemia de COVID-19
- Disminución del tráfico en restaurantes físicos, ante el auge del delivery
- Cambios en el consumo, con clientes más cautelosos en gastos
El modelo de franquicia implica que los operadores deben pagar regalías a la marca, lo que reduce su margen de maniobra en momentos de crisis. Esto ha llevado a varios franquiciatarios a buscar protección bajo el Capítulo 11, un proceso supervisado por tribunales federales en Estados Unidos.
¿Qué significa esta crisis para el futuro de Applebee’s?
El hecho de que un franquiciatario importante esté en bancarrota no implica automáticamente el cierre de toda la cadena, pero sí representa una señal de alerta.
Dine Brands Global, empresa matriz de Applebee’s, continúa operando y expandiendo la marca a través de otros franquiciatarios. Sin embargo, el cierre de unidades no rentables es una práctica común durante procesos de reestructuración. El impacto de esta situación se refleja en varios niveles
- Empleo: cada cierre implica pérdida de puestos de trabajo
- Economía local: comunidades pierden actividad comercial
- Percepción del consumidor: puede afectar la confianza en la marca
La permanencia de Applebee’s dependerá de la capacidad de sus franquiciatarios para adaptarse, reducir costos y mantener la demanda. No hay evidencia de que vaya a desaparecer de Estados Unidos, pero la bancarrota de Neighborhood Restaurant Partners, uno de sus operadores más grandes, confirma que la cadena enfrenta desafíos importantes.
Más que un cierre masivo, el escenario apunta a una reconfiguración del negocio, donde solo las ubicaciones más rentables lograrán mantenerse abiertas.
