Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió la costa oriental de Japón este lunes 20 de abril, con epicentro frente a la prefectura de Iwate, lo que activó protocolos de emergencia y alertas de tsunami, mientras autoridades y organismos internacionales monitorean posibles efectos en otras regiones del Pacífico, incluido México.
¿Qué ocurrió en Japón este 20 de abril?
De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón, el sismo tuvo una profundidad aproximada de 20 kilómetros y su epicentro se ubicó en aguas del océano Pacífico, frente a la costa norte de Iwate, por lo que el movimiento fue perceptible incluso en Tokio, donde edificios de gran altura oscilaron a pesar de la distancia. Aunque inicialmente se emitió alerta de tsunami, posteriormente fue retirada, sin embargo, las autoridades mantuvieron vigilancia ante posibles variaciones en el nivel del mar.
Según reportes preliminares retomados por medios locales, un hombre en Hachinohe, en la prefectura de Aomori, resultó herido tras caer por unas escaleras durante el movimiento, aunque hasta el momento no se han confirmado daños estructurales graves ni víctimas de gravedad, mientras que la población continúa en estado de alerta preventiva.
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¿Un terremoto en Japón puede generar sismos en México?
Aunque ambos países se ubican en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, especialistas y organismos como el Servicio Sismológico Nacional (SSN) han señalado que un sismo en Japón no provoca directamente otro en México, ya que cada evento responde a dinámicas propias de las placas tectónicas en su región.
En este contexto, la Coordinación Nacional de Protección Civil indicó que, tras el reciente movimiento en Japón, no se esperan efectos sísmicos en territorio mexicano, por lo que se descarta cualquier relación inmediata entre ambos fenómenos, aun cuando históricamente han ocurrido eventos simultáneos sin conexión causal.
¿Un sismo en Japón puede provocar tsunamis en México?
Si bien un terremoto en Japón puede generar tsunamis que atraviesen el océano Pacífico, estudios citados por autoridades indican que, en caso de llegar a México, estos suelen ser de baja intensidad, generalmente menores a dos metros, por lo que no representan un riesgo significativo en la mayoría de los casos.
Un antecedente es el sismo de 2011, cuando la Secretaría de Marina reportó olas de hasta 70 centímetros en Ensenada, Baja California, aunque no se registraron daños mayores, mientras que en el evento reciente la Coordinación Nacional de Protección Civil informó que no se esperan variaciones importantes en el nivel del mar en costas mexicanas.
¿Por qué razones sí puede haber sismos o tsunamis en México?
México enfrenta un riesgo sísmico propio debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde interactúan diversas placas tectónicas, principalmente la Placa de Cocos y la Placa Norteamericana, cuyo desplazamiento genera la mayoría de los sismos en el país.
De acuerdo con información del SSN y autoridades marítimas, los tsunamis que podrían representar mayor peligro para México son aquellos originados localmente, es decir, por movimientos en estas placas, ya que pueden generar desplazamientos más directos del fondo marino, a diferencia de los eventos lejanos como los ocurridos en Japón.
