GUERRA EN MEDIO ORIENTE

Pete Hegseth destituye a Randy George, jefe del Ejército de Estados Unidos, en plena guerra con Irán

Reportes de cadenas informativas apuntan a una relación tensa entre Randy George y Hegseth y profundos desacuerdos sobre la conducción de la guerra que han llevado el secretario de Guerra y Donald Trump

El general Randy George fue despedido ho por Pete Hegseth, el secretario de Guerra
El general Randy George fue despedido ho por Pete Hegseth, el secretario de GuerraCréditos: internet
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Randy George, general del Ejército de Estados Unidos fue destituido como jefe del Ejército de Estados Unidos en un momento marcado por tensiones internacionales y operaciones en curso en Medio Oriente.

La salida anticipada del 41.º Jefe del Estado Mayor del Ejército se produjo por solicitud directa del secretario de Guerra, Pete Hegseth, pese a que al mando aún le restaba más de un año de su periodo habitual de cuatro años.

Confirmación oficial sin explicaciones

La confirmación oficial llegó a través de un comunicado emitido por el portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, en el que se informó que Randy A. George se retiraba del cargo con efecto inmediato.

El mensaje incluyó un reconocimiento a sus décadas de servicio, pero evitó detallar las causas que motivaron la decisión, lo que abrió la puerta a múltiples interpretaciones en Washington y entre analistas de seguridad.

General Randy George

De acuerdo con fuentes citadas por diversos medios estadounidenses, la remoción forma parte de una reestructuración profunda impulsada por la actual administración y por Hegseth al frente del Departamento de Defensa.

Desde el inicio de esta etapa, más de una docena de generales y almirantes han sido relevados, en un intento por imprimir una nueva dirección estratégica a las fuerzas armadas y alinear el liderazgo militar con las prioridades del presidente Donald Trump.

El trasfondo político del relevo

Un funcionario de alto nivel del Pentágono, bajo condición de anonimato, señaló que el relevo respondió a la necesidad de “un cambio de liderazgo en el Ejército”, una frase que, aunque escueta, refleja el trasfondo político y estratégico de la decisión. En ese contexto, la permanencia de George —designado durante la administración anterior— habría resultado incompatible con la visión actual sobre defensa y seguridad nacional.

Reportes de cadenas como CBS News y CNN apuntan además a una relación tensa entre George y Hegseth, así como con otros altos mandos civiles. Las diferencias se habrían acentuado durante la planificación y ejecución de decisiones clave vinculadas al conflicto con Irán, donde Estados Unidos mantiene operaciones militares. Como jefe del Estado Mayor del Ejército, George tenía la responsabilidad directa de preparar y desplegar las fuerzas terrestres, un rol central en el actual escenario.

Sin fallas operativas, pero sin alineación total

Las filtraciones coinciden en que la destitución no está relacionada con un incidente puntual o una falla operativa reciente. Más bien, se trataría de discrepancias acumuladas en estilos de mando, criterios estratégicos y, sobre todo, en el grado de alineación con la agenda del secretario de Defensa. Hegseth ha dejado claro que busca un equipo que respalde sin reservas su enfoque y el del presidente, una condición que, según estas versiones, George no cumplía plenamente.

 

Tras la salida del general, el vicejefe del Ejército, Christopher LaNeve, asumió de manera interina el puesto. Fuentes internas lo describen como un perfil de absoluta confianza para Hegseth, lo que refuerza la idea de un reacomodo rápido para asegurar continuidad operativa y coherencia política en la conducción militar.

Debate en medio de un momento delicado

La decisión generó sorpresa y debate, especialmente por producirse en medio de un momento geopolítico delicado. Cambiar al máximo responsable del Ejército durante operaciones activas no es habitual y subraya la determinación del liderazgo civil de avanzar con su reconfiguración, aun en circunstancias complejas.

Por ahora, el Departamento de Defensa mantiene reserva sobre los motivos exactos, mientras la atención se centra en los próximos nombramientos y en el impacto que este relevo tendrá en la estrategia militar de Estados Unidos.