HISTÓRICO VIAJE

Misión Artemis II: El menú oficial de la NASA para volver a la Luna

Todo ha sido adaptado para consumirse en microgravedad, sin refrigeración ni reabastecimiento, asegurando el bienestar físico y emocional de los astronautas

La Orion spacecraft limita el espacio, por lo que cada alimento es cuidadosamente seleccionado
La Orion spacecraft limita el espacio, por lo que cada alimento es cuidadosamente seleccionadoCréditos: Imagen creada con IA
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El regreso de la humanidad a las cercanías de la Luna no solo implica avances tecnológicos, sino también una planeación minuciosa en aspectos esenciales como la alimentación. En la Artemis II, cada comida ha sido diseñada con precisión para garantizar la salud y el rendimiento de la tripulación durante todo el viaje.

Bajo el enfoque de “Misión Artemis II: El menú oficial de la NASA para volver a la Luna”, este sistema alimentario representa décadas de evolución en la nutrición espacial, adaptada a un entorno donde no hay margen de error.

El menú de la Artemis II fue diseñado para resistir sin refrigeración durante toda la misión

El menú espacial que acompañará el regreso a la Luna

El menú de la NASA para Artemis II combina ciencia, nutrición y preferencias humanas. Los astronautas contarán con tres comidas diarias y bebidas limitadas, cuidadosamente seleccionadas para cubrir sus necesidades energéticas.

Entre las bebidas disponibles destacan café, té verde, smoothie de mango-durazno, cocoa, limonada, sidra de manzana, bebidas de desayuno de chocolate, vainilla y fresa, así como opciones de piña. Aunque la variedad parece amplia, todo está condicionado por el espacio y peso disponible en la nave.

Los astronautas contarán con bebidas como café, smoothies y cocoa adaptadas a microgravedad

Sin refrigeración: así es la comida dentro de Orion

Uno de los mayores retos del menú oficial es que la Orion spacecraft no cuenta con refrigeración ni posibilidad de reabastecimiento. Esto obliga a que todos los alimentos sean de larga duración.

Por ello, los alimentos incluyen tortillas, pan plano de trigo, quiche de vegetales, salchicha para desayuno, cuscús con nueces, ensalada de mango, granola con arándanos, almendras, anacardos, pecho de res a la barbacoa, brócoli gratinado, ejotes picantes, macarrones con queso, ensalada de frutas tropicales, calabaza butternut y coliflor.

Todos estos platillos están diseñados para ser listos para consumir, rehidratables o termoestabilizados, evitando migas o residuos que puedan flotar en microgravedad y afectar los sistemas de la nave.

La NASA prioriza la salud y el rendimiento en cada comida

Menú por fases: lo que comerán en cada etapa del viaje

El menú de Artemis II cambia según la fase de la misión. Durante el lanzamiento y el reingreso, los astronautas solo pueden consumir alimentos listos para comer. En otras etapas del viaje, se amplían las opciones gracias al uso de agua para rehidratar alimentos y dispositivos para calentarlos. Además, cada astronauta cuenta con paquetes organizados que permiten cierta flexibilidad en la elección de sus comidas.

Para complementar los alimentos, también se incluyen saborizantes como jarabe de maple, crema de chocolate, mantequilla de maní, salsa picante, mostaza, mermelada de fresa, miel, canela y mantequilla de almendra, lo que ayuda a mejorar la experiencia alimentaria en el espacio.

La alimentación es clave para el éxito de la misión rumbo a la Luna

De Apollo a Artemis: así evolucionó la comida espacial

El menú oficial de Artemis II es el resultado de décadas de avances desde programas como Apollo program. Hoy, la variedad y calidad han mejorado notablemente. Incluso hay espacio para opciones dulces como galletas, chocolate, pastel, almendras cubiertas de caramelo, cobbler y pudín, lo que aporta un componente emocional importante para los astronautas durante la misión.

A diferencia de la International Space Station, donde hay reabastecimiento constante, Artemis II requiere autosuficiencia total. Esto convierte al menú en una pieza estratégica clave. Así, la comida deja de ser un detalle y se transforma en un elemento esencial para el éxito de una misión que marcará el regreso del ser humano al entorno lunar, demostrando que incluso en el espacio, la alimentación sigue siendo un pilar fundamental.