SALUD

Científicos revelan qué alimentos debes comer para tener un envejecimiento saludable; intégralos en tu dieta

El doctor Ángel Durántez Prados, vocal de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad señala 5 nutrientes que mejoran el bienestar general

Especialistas recomiendan no sustituir hábitos saludables por suplementos.
Especialistas recomiendan no sustituir hábitos saludables por suplementos.Créditos: Internet
Escrito en GLOBAL el

El interés por mejorar la calidad de vida y retrasar procesos asociados al envejecimiento ha impulsado estudios recientes en el ámbito de la nutrición, donde especialistas han identificado compuestos con potencial impacto en la salud. De acuerdo con un análisis respaldado por el doctor Ángel Durántez Prados, vocal de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, quien destacó que, con base en evidencia científica actual, existen cinco nutrientes que muestran resultados consistentes en la prevención de enfermedades crónicas y en la mejora del bienestar general.

Estudios en humanos continúan para confirmar beneficios a largo plazo.

De acuerdo con el especialista, la mayoría de los estudios provienen de modelos animales, aunque los primeros ensayos en humanos comienzan a ofrecer datos alentadores, por lo que subrayó que una nutrición adecuada puede influir en el retraso de patologías relacionadas con la edad.

Resveratrol y quercetina: compuestos antioxidantes bajo estudio

Entre los nutrientes analizados, el resveratrol destaca como uno de los más estudiados, ya que se trata de un polifenol presente en uvas y frutos rojos, el cual, según investigaciones citadas en el informe, tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias e inmunomoduladoras, además de que en humanos podría contribuir a mejorar el perfil lipídico y el control de la glucosa, aunque sin evidencia concluyente sobre su impacto directo en la longevidad.

El resveratrol se encuentra en uvas y frutos rojos con propiedades antioxidantes.

Por otra parte, la quercetina, un flavonoide presente en alimentos como cebolla, manzana y cítricos, ha sido señalada por Harvard Health Publishing por su acción antioxidante y su papel como agente senolítico, es decir, que ayuda a eliminar células envejecidas; además, algunos ensayos en humanos han reportado reducciones en presión arterial y colesterol.

Vitamina B3 y vitamina D: funciones clave en el organismo

Otro de los grupos señalados corresponde a la vitamina B3 y sus derivados, como la niacina y el ribósido de nicotinamida, los cuales participan en la restauración de niveles de NAD+, un cofactor esencial para el metabolismo energético y la reparación del ADN, por lo que, según los estudios citados, en humanos han mostrado incrementos en estos niveles sin efectos adversos relevantes.

La vitamina D es esencial para huesos, músculos y sistema inmunológico.

En paralelo, la vitamina D continúa siendo un nutriente fundamental, ya que, según Harvard Health Publishing, resulta clave para la salud ósea, muscular e inmunológica, además de que su deficiencia es frecuente en adultos mayores, por lo que su consumo adecuado contribuye a prevenir enfermedades como la osteoporosis.

Glicina: aminoácido con potencial en longevidad

Dentro de los compuestos analizados, la glicina también ha sido considerada por su potencial, ya que se trata de un aminoácido presente en carnes y pescados que, de acuerdo con estudios referidos por Harvard Health Publishing, puede contribuir a mejorar la función mitocondrial y la salud cardiovascular.

Estudios analizan su impacto en la función mitocondrial y cardiovascular.

Asimismo, su combinación con otros compuestos ha mostrado resultados positivos en modelos animales, particularmente en el aumento de la longevidad y en la mejora de la capacidad física, aunque estos efectos aún deben confirmarse en humanos mediante investigaciones más amplias.

Especialistas piden cautela en su consumo

Finalmente, el doctor Ángel Durántez Prados advirtió que estos nutrientes deben considerarse como un complemento dentro de una dieta equilibrada, por lo que su consumo no sustituye hábitos saludables ni tratamientos médicos.

En ese sentido, señaló que cualquier suplementación debe adaptarse a las características individuales y que será necesario esperar resultados de estudios en curso antes de establecer recomendaciones generalizadas, mientras continúan las investigaciones en torno a estos compuestos.