Una investigación publicada este miércoles por The New York Times ha sacudido los cimientos del movimiento chicano en Estados Unidos. El rotativo presenta un extenso reportaje que acusa al legendario líder sindical César Chávez, fallecido en 1993, de haber abusado sexualmente de niñas y mujeres jóvenes durante las décadas de 1960 y 1970, mientras lideraba la fundación del sindicato United Farm Workers (UFW).
La investigación, basada en entrevistas con más de 60 personas y la revisión de cientos de documentos, incluye el testimonio de Dolores Huerta, cofundadora del sindicato y una de las activistas latinas más respetadas, quien por primera vez acusa públicamente a Chávez de haberla violado en 1966.
La investigación del New York Times que cambia la historia del movimiento chicano
El reportaje, firmado por los periodistas Manny Fernandez y Sarah Hurtes, revela un patrón de conducta que se mantuvo en secreto durante décadas. Los hallazgos se basan en más de 60 entrevistas, cientos de páginas de registros sindicales, correos electrónicos confidenciales, fotografías y horas de grabaciones de audio de reuniones de la junta directiva del sindicato. Pruebas de ADN de 23andMe también confirmaron los lazos biológicos de Chávez con al menos cuatro hijos no reconocidos con tres mujeres diferentes, además de los ocho que tuvo con su esposa legal.
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Los testimonios de las víctimas: "Me encerraba con llave y me besaba"
El calvario de Ana Murguía, abusada desde los 13 años
Ana Murguía, ahora de 66 años, era hija de un alto funcionario del sindicato y una de las primeras familias en mudarse a La Paz, la sede de la UFW en las montañas de Tehachapi, California. Recuerda que Chávez, a quien conocía desde los 8 años, comenzó a llamarla a su oficina cuando ella tenía 13.
"Me encerraba con llave, como siempre hacía cuando me llamaba", declaró Murguía. Según su testimonio, Chávez la hacía acostarse en una colchoneta de yoga que usaba para meditar, la besaba y la manoseaba. "No se lo digas a nadie", le decía. "Se pondrían celosos".
La situación se repitió "docenas de veces" durante cuatro años. Chávez la llevaba de gira con él, la hacía viajar en su auto y aparecía junto a ella en eventos y marchas. Incluso hay fotografías de Murguía junto a Chávez y la cantante Joan Baez durante la famosa Marcha de las 1,000 Millas en 1975.
El abuso solo terminó cuando Murguía, a los 15 años, descubrió a Chávez besando a otra mujer. Al enfrentarlo, el líder sindical la expulsó de La Paz acusándola de llevar drogas a la comunidad. Murguía cayó en una espiral de adicción a la heroína y ha sufrido depresión y ataques de pánico toda su vida.
Debra Rojas: "Me violó en un motel durante una marcha"
Debra Rojas, también de 66 años e hija de organizadores sindicales, afirma que Chávez la tocó por primera vez cuando ella tenía 12 años, en la misma oficina de La Paz. La describió como una situación de congelamiento: "Pasé de estar fascinada con una estrella a no entender qué estaba pasando".
Cuando tenía 15 años, durante la Marcha de las 1,000 Millas de 1975, Chávez la invitó a unirse. Sus padres se mostraron escépticos, pero él les aseguró que la cuidaría. Una noche, en un motel a las afueras de Stockton, California, Chávez tuvo relaciones sexuales con ella, lo que constituye violación según la ley estatal por ser menor de edad.
Rojas recuerda que había un arma en la mesita de noche y que Chávez le dijo que era por las amenazas de muerte que recibía. "Era virgen y recuerdo que dolía y que estaba sangrando. Pero también recuerdo el arma. No podía dejar de mirarla cada vez que giraba la cabeza, y me asustaba", relató.
Una carta escrita por Rojas a Chávez en enero de 1974, cuando ella tenía 13 años, se encuentra ahora en los archivos de la universidad Wayne State en Detroit. En ella, la niña expresa su devoción: "Estoy muy contenta de haberte visto y pasar tiempo contigo, bueno, no así, pero con saber que estaba cerca de ti era suficiente".
Esmeralda López: Acoso a los 19 años
Esmeralda López, hija de una veterana del sindicato, relató un incidente ocurrido en abril de 1988, cuando tenía 19 años. Durante una gira de conferencias con Chávez en Michigan, el líder de 61 años la invitó a su casa rodante y, según su testimonio, le sugirió que podía usar su influencia para nombrar algo en su honor si accedía a tener relaciones sexuales con él [1].
López lo rechazó y abandonó la gira. Su madre, Cynthia Bell, confirmó el relato y añadió que Chávez también había hecho insinuaciones hacia ella en la década de 1970.
Dolores Huerta rompe su silencio: "César Chávez me violó en 1966"
El testimonio más impactante es quizás el de Dolores Huerta, de 96 años. La cofundadora del sindicato, quien acuñó el lema "Sí, se puede", reveló al Times que Chávez la violó en el invierno de 1966 en Delano, California.
Según su relato, Chávez la llevó en auto a un campo de uvas apartado y la violó dentro del vehículo. Huerta, que entonces tenía 36 años, dijo que no denunció por la hostilidad de la policía hacia el movimiento y porque creyó que nadie le creería dentro del sindicato.
Huerta también describió un encuentro anterior, en agosto de 1960, en un hotel de San Juan Capistrano, donde se sintió presionada a tener relaciones sexuales con Chávez durante un viaje de trabajo.
La activista, quien más tarde inició una relación de largo plazo con el hermano de Chávez, Richard, con quien tuvo cuatro hijos, describió al líder como una figura con un lado oscuro: "Es una especie de situación del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Desgraciadamente, utilizó su gran liderazgo para abusar de mujeres y niños, es realmente horrible".
Huerta añadió que tuvo dos hijas producto de las relaciones con Chávez, a quienes dio a luz en secreto y entregó a otras familias para que las criaran. Las pruebas de ADN de 23andMe confirmaron los lazos biológicos.
Las pruebas documentales y el patrón de abuso
La investigación del Times presenta múltiples elementos que corroboran las acusaciones:
- Cartas de la época, como la que Rojas escribió a Chávez a los 13 años, que muestran el patrón de manipulación.
- Testimonios de familiares y amigos a quienes las víctimas confiaron los hechos en las décadas de 1980 y 1990.
- Grabaciones de audio de reuniones sindicales donde se documenta la conducta abusiva de Chávez hacia Huerta y otros.
- Pruebas de ADN que confirman los hijos no reconocidos de Chávez con al menos tres mujeres.
La investigación también revela que elementos de las relaciones extramatrimoniales de Chávez con mujeres adultas ya habían sido mencionados en biografías publicadas en 2012 y 2014, pero nunca se habían abordado las acusaciones de abuso a menores.
Las consecuencias: Cancelan celebraciones y calles en su honor
La publicación del reportaje desencadenó una reacción inmediata:
El sindicato United Farm Workers canceló sus celebraciones anuales en honor a Chávez, calificando las acusaciones de "profundamente impactantes".
Marchas conmemorativas fueron suspendidas en Austin, Texas, y Tucson, Arizona.
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció que consultará con legisladores la posibilidad de renombrar el César Chávez Day, que se celebra cada 31 de marzo. "Ninguno de nosotros sabía", declaró Newsom .
La familia de Chávez emitió un comunicado en el que afirma no estar "en posición de juzgar" y honrar "las voces de aquellos que no se sienten escuchados".
El dilema histórico: ¿Cómo recordar a César Chávez?
César Chávez recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en 1994. El presidente Joe Biden colocó un busto de bronce de Chávez en el Despacho Oval en 2021. Su imagen adorna murales escolares y su cumpleaños es feriado estatal en California.
Las acusaciones plantean un complejo dilema histórico sobre cómo recordar a una figura que fue central en la lucha por los derechos civiles de los latinos y que ahora enfrenta acusaciones que, de ser ciertas, revelan una faceta profundamente oscura y contradictoria de su legado.
Mientras las instituciones se apresuran a distanciarse y las comunidades latinas enfrentan una dolorosa revisión de su historia, las voces de las víctimas —silenciadas durante más de 50 años— finalmente han sido escuchadas.
