Tres elementos del Ejército de Estados Unidos murieron y otros cinco resultaron gravemente heridos durante la llamada “Operación Furia Épica” contra Irán, en el que murió el líder iraní Alí Jameneí, informó este domingo el Comando Norte de Estados Unidos.
Se trata de las primeras bajas militares estadounidenses confirmadas desde el inicio de la ofensiva contra el régimen iraní, en un conflicto que ha escalado rápidamente en Medio Oriente.
Te podría interesar
- Conflicto Internacional
'No lo hagan': Trump lanza advertencia a Irán por posibles represalias tras ataques y muerte de Jameneí
- conflicto eu-irán
Irán lanza misiles a portaaviones de Estados Unidos; Pentágono niega el ataque
- Política internacional
¿Quién es el nuevo líder de Irán, Alireza Arafi, que tomará el poder tras la muerte de Alí Jameneí?
De acuerdo con el reporte oficial, los hechos ocurrieron la mañana del 1 de marzo, cuando las tropas estadounidenses se encontraban en operaciones de combate activo.
“Tres miembros del Ejército estadounidense han fallecido en combate y cinco han resultado gravemente heridos”, informó el mando militar.
Además, el Comando detalló que otros elementos presentan heridas leves, como metralla y conmociones cerebrales, aunque varios de ellos ya se encuentran en proceso de reincorporación al servicio.
Contexto del conflicto
La ofensiva forma parte de una escalada militar directa entre Estados Unidos e Irán, que ha generado tensión internacional tras la muerte del líder supremo iraní, el ayatola Alí Jameneí.
Las operaciones militares continúan activas, y las autoridades estadounidenses advirtieron que la situación sigue siendo inestable.
El organismo militar también explicó que, por respeto a las familias, no se revelará la identidad de las víctimas hasta que sus familiares sean notificados.
Reacción de Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había advertido un día antes que la operación podría implicar pérdidas humanas dentro de las fuerzas armadas.
Las declaraciones se producen en medio de un escenario de creciente incertidumbre global, ante el riesgo de una escalada mayor del conflicto en la región tras la muerte de Alí Jameneí.
