Una investigación periodística internacional de The New York Times reveló que municiones calibre .50, diseñadas originalmente para uso militar en Estados Unidos, han llegado a manos de cárteles mexicanos, quienes las utilizan en enfrentamientos contra autoridades y ataques de alto impacto.
De acuerdo con documentos judiciales, registros de incautaciones y datos gubernamentales analizados por periodistas de investigación, parte de estos cartuchos fueron fabricados en la Planta de Municiones del Ejército de Lake City, en Missouri, considerada la mayor productora de municiones para rifles utilizados por las fuerzas armadas estadounidenses.
Te podría interesar
- ACUERDAN INSTALAR GRUPOS DE SEGURIDAD
Van México y Estados Unidos por tráfico de armas
- Conferencia matutina
'Barrer las armas o al fuego': Sheinbaum anuncia acuerdo histórico con EU para combatir tráfico de armas
- Seguridad
Julio César Chávez Jr. tiene orden de aprehensión por tráfico de armas y crimen organizado en México
Ataques con munición de alto poder
El reportaje documenta diversos casos en los que este tipo de armamento ha sido utilizado en México. Uno de los más relevantes ocurrió el 30 de noviembre de 2019, cuando un convoy armado atacó el municipio de Villa Unión, Coahuila.
Durante ese enfrentamiento murieron cuatro policías, dos civiles y 19 presuntos integrantes del cártel. En el lugar se localizaron al menos 45 casquillos calibre .50 con marcas que correspondían a la planta de Lake City.
Especialistas señalan que este tipo de munición está diseñada para perforar blindaje, destruir vehículos e incluso derribar aeronaves ligeras, lo que representa una ventaja táctica significativa frente a corporaciones policiales.
Cómo llegan estas municiones al crimen organizado
La investigación detalla que acuerdos entre el Ejército estadounidense y contratistas privados han permitido que parte de la producción o componentes de munición ingresen al mercado comercial, donde pueden ser adquiridos por civiles y posteriormente traficados.
En muchos casos, el mecanismo consiste en compras legales realizadas en Estados Unidos que luego son desviadas mediante redes de contrabando hacia México.
Entre 2019 y 2024, autoridades estadounidenses incautaron decenas de miles de cartuchos calibre .50 en estados fronterizos, y aproximadamente un tercio correspondía a productos fabricados en Lake City.
Un mercado pequeño en EU, pero valioso para los cárteles
Aunque en Estados Unidos el mercado civil para rifles calibre .50 es reducido debido a su alto costo, en México estas armas y municiones tienen una alta demanda entre grupos criminales.
Exagentes e investigadores señalan que el impacto de este calibre en combate puede cambiar el equilibrio en enfrentamientos, permitiendo a los grupos delictivos atacar a larga distancia y penetrar vehículos blindados.
Violencia y consecuencias
El uso de este armamento ha sido documentado en emboscadas, ataques a convoyes policiales y derribos de aeronaves. En algunos casos, víctimas y familiares de policías caídos han denunciado que no se ha hecho lo suficiente para frenar el flujo de armas y municiones hacia el país.
Autoridades estadounidenses y mexicanas han anunciado en distintos momentos iniciativas para combatir el tráfico de armas, aunque especialistas consideran que el fenómeno persiste debido a la complejidad del mercado y las redes de contrabando.
