Irán respondió a los ataques perpetuados por Estados Unidos e Israel en la operación militar denominada 'Furia Épica’, cuyo objetivo principal es la eliminación del programa nuclear del país liderada por Ali Jamenei.
Después de que el presidente Donald Trump confirmó el ataque contra Irán, el país musulmán, habría respondido con bombardeos a Israel según informó el Estado encabezado por Benjamin Netanyahu.
A su vez, una base militar localizada en Bahrein habría sido blanco de ataques, aunque hasta el momento no hay reporte de bajas de soldados estadounidenses en aquel país árabe.
“Hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel identificaron misiles lanzados desde Irán hacia Israel. Los sistemas defensivos están en funcionamiento para interceptar la amenaza. En los últimos minutos, el Comando del Frente Nacional envió una directiva de precaución directamente a los teléfonos móviles en las zonas afectadas”, confirmaron las Fuerzas de Defensa de Israel.
The Associated Press indicó que se apreciaron explosiones en el norte de Israel este 28 de febrero, aunque estas no han sido confirmados por las autoridades israelíes.
Irán confirma la respuesta de su ataque con oleada de misiles contra Israel
Por otro lado, la Guardia Revolucionaria Iraní confirmó el primer ataque con misiles contra Israel como respuesta al bombardeo de Estados Unidos en Teherán, que dejó múltiples edificios colapsados.
Es muy probable que se presenten más ataques de este tipo en donde Israel tratará de contener por medio de su domo de hierro con el que intercepta misiles de largo alcance.
Tanto EFE como AP confirmaron el mensaje emitido por las fuerzas iraníes, a la par de que los hutíes en Yemen indicaron que continuarían los ataques en el Mar Rojo contra embarcaciones, desconociéndose si afectarán al comercio y las cadenas globales.
Cabe recalcar que tanto Donald Trump, que dijo que Irán tenía “los días contados”, como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hicieron un llamado a la población para tomar el control de Gobierno buscando de esta manera desestabilizar el régimen de Ali Jamenei, tras las negociaciones frustradas sobre el programa nuclear de Irán.
