En un impactante caso que ocurrió en el sur de Gales, isla de Gran Bretaña al oeste de Inglaterra, Lexi Dyas, de 19 años, fue condenada tras atropellar deliberadamente a un joven mientras jugaba al rugby con sus amigos. El incidente quedó registrado por una cámara, que muestra cómo Dyas condujo su Fiat 500 directamente hacia Declan Mahoney, de 19 años, en el momento en que lanzaba el balón, el hombre fue impulsado 6 metros por el impacto.
El tribunal determinó que Dyas perdió el control de la situación, asegurando que el accidente ocurrió porque “perdió la concentración al charlar con un amigo en el coche”.
El accidente que cambió la vida de Mahoney
El impacto dejó a Mahoney con fracturas en el brazo, la pierna y un dedo, además de secuelas psicológicas. El joven declaró sufrir trastorno de estrés postraumático como consecuencia del incidente, afectando su vida cotidiana y su bienestar emocional.
Te podría interesar
El caso generó conmoción en la comunidad local, especialmente entre familiares y amigos de la víctima, quienes señalaron la gravedad de conducir sin prestar atención en espacios públicos frecuentados por peatones y jugadores de deportes.
Tribunal dicta 18 meses a joven que arrolló a jugador de rugby
Durante la audiencia, Dyas rompió en llanto al escuchar la condena. La joven fue sentenciada a 18 meses en un centro para delincuentes juveniles, reconociendo la gravedad de sus actos. Además, las autoridades le prohibieron conducir durante aproximadamente tres años, como medida para garantizar la seguridad vial y prevenir incidentes similares en el futuro.
El tribunal consideró factores atenuantes, incluyendo la edad de la acusada y su situación personal, pero subrayó la responsabilidad por los daños físicos y psicológicos causados a Mahoney.
Conducción distraída deja secuelas y genera debate
El incidente ha generado alerta sobre los riesgos de la conducción distraída, especialmente en zonas donde jóvenes practican deportes al aire libre. Mahoney continúa con rehabilitación física y psicológica, mientras la comunidad reflexiona sobre la importancia de la atención al volante y la prevención de accidentes.
El caso también ha abierto un debate sobre la necesidad de reforzar la educación vial y la supervisión en conductores jóvenes, especialmente aquellos que, como Dyas, todavía están en etapas tempranas de su vida adulta y profesional.
