La Villa Olímpica de Milán-Cortina vivió una situación inesperada, los casi 10 mil condones destinados a los atletas se agotaron en apenas 72 horas. Lo que estaba planeado para cubrir los 17 días del evento desapareció en tiempo récord, generando sorpresa entre organizadores y alimentando la conversación en redes sociales.
El evento, programado del 6 al 22 de febrero de 2026, reúne a miles de deportistas de todo el mundo. Como en cada justa olímpica, además de la logística deportiva, también se contemplan medidas relacionadas con la salud y el bienestar de los participantes.
Lo que debía durar 17 días se terminó en 72 horas
De acuerdo con el diario italiano Corriere della Sera, los 10 mil preservativos adquiridos por el Comité Olímpico Internacional (COI) se terminaron en apenas tres días. La cifra había sido calculada para cubrir toda la duración de los Juegos. El plan contemplaba la distribución de aproximadamente 9 mil 700 condones, con la intención de que cada deportista pudiera disponer de al menos tres durante su estancia en la Villa Olímpica.
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Sin embargo, la demanda superó cualquier previsión. El hecho tomó por sorpresa a los organizadores, quienes no anticipaban que el suministro se agotaría tan pronto.
Sin fecha para nueva distribución
Hasta el momento, no existe información oficial sobre cuándo se realizará una nueva entrega de condones en la Villa Olímpica. La falta de reposición inmediata ha generado cuestionamientos sobre la planeación logística, aunque el COI no ha emitido un posicionamiento detallado.
La distribución de preservativos en Juegos Olímpicos no es nueva. Forma parte de las estrategias de salud pública impulsadas desde hace décadas para promover la prevención de enfermedades de transmisión sexual entre atletas jóvenes que conviven durante semanas en un mismo espacio.
Una tradición olímpica de prevención
Para dimensionar el contexto, basta recordar que en los Juegos Olímpicos de París 2024 se distribuyeron alrededor de 300 mil condones, una cifra muy superior a la prevista para Milán-Cortina. La diferencia responde tanto al número de participantes como a la magnitud del evento veraniego, que suele concentrar a más atletas que la edición invernal. Aun así, el agotamiento en 72 horas en Italia deja claro que la previsión inicial fue insuficiente.
Más allá de la anécdota viral, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las políticas de prevención dentro de eventos deportivos internacionales.
