SALUD

¿Qué pasa cuando dejas de tomar medicamentos para bajar de peso? Esto dicen los expertos

Cada vez más personas consideran suspender medicamentos para bajar de peso, ya sea por costos o porque alcanzaron su objetivo

Escrito en GLOBAL el

Cada vez más personas recurren a medicamentos tipo GLP-1 como Wegovy, Ozempic o tratamientos con semaglutida y tirzepatida para perder peso. Sin embargo, llegar a la meta, enfrentar el alto costo o experimentar efectos secundarios lleva a muchos a hacerse la misma pregunta, ¿qué ocurre con el cuerpo cuando se suspenden estos fármacos?

La Dra. Laura Choi, cirujana especializada en pérdida de peso del Hospital Houston Methodist, explica que los agonistas del receptor GLP-1 fueron diseñados originalmente para el control de la diabetes. Estos medicamentos imitan una hormona que regula el apetito, estimulan la producción de insulina y ralentizan el vaciado del estómago, lo que ayuda a sentirse lleno por más tiempo y reduce las señales de hambre en el cerebro, fenómeno que muchos pacientes describen como la desaparición del “ruido de comida”.

Cuando el tratamiento se suspende, el cuerpo comienza a revertir estos efectos. Uno de los primeros cambios es el aumento en los niveles de azúcar en la sangre.

Cuando quitas el medicamento, los síntomas diabéticos y los niveles altos de glucosa regresan, especialmente en personas con diabetes o prediabetes. Esto puede provocar sed excesiva, fatiga, dolor de cabeza, mayor frecuencia al orinar e incluso náuseas o mareos.

Por otro lado, los efectos secundarios asociados al uso de GLP-1, como náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, suelen desaparecer una vez que se deja el medicamento. Estos malestares, comunes al iniciar o aumentar la dosis, ya no se presentan cuando el cuerpo deja de recibir el fármaco.

Sin embargo, el reto más grande suele ser el regreso del apetito. Al reducir la dosis o suspender el tratamiento, los antojos y la sensación constante de hambre pueden volver con fuerza.

El hambre es el resultado de un equilibrio muy complejo de señales en el cerebro.

¿Qué tan rápido puede suceder?

Estudios recientes indican que, en promedio, las personas recuperan alrededor del 37% del peso perdido durante el primer año tras dejar el medicamento, aunque la cifra varía ampliamente. Factores como los ciclos previos de subir y bajar de peso, el nivel de estrés y si hubo cambios reales en hábitos de alimentación y ejercicio influyen de manera decisiva.

Incluso, investigaciones señalan que el aumento de peso puede comenzar tan pronto como ocho semanas después de suspender el tratamiento. Aunque algunos describen este proceso como un “síndrome de abstinencia”, la Dra. Choi aclara que se trata más bien de la pérdida de los beneficios del medicamento. El cuerpo, al percibir una reducción de grasa, activa mecanismos de protección que favorecen el almacenamiento de energía.