La Casa Blanca quedó en el centro de la controversia luego de publicar en sus redes sociales una imagen digitalmente alterada de una manifestante arrestada en Minnesota, Estados Unidos, en un contexto de alta tensión por la política migratoria del gobierno federal y el creciente uso de herramientas de inteligencia artificial en la comunicación política.
Los hechos ocurrieron la mañana del jueves 22 de enero de 2026, cuando la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, difundió en la red social X una fotografía de Nekima Levy Armstrong, detenida junto a otras dos personas por presuntamente irrumpir y perturbar un servicio religioso el fin de semana anterior. La protesta se realizó en rechazo a la ofensiva migratoria impulsada por la administración federal.
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En la imagen original, Armstrong aparece con el rostro sereno e inexpresivo tras su arresto. Sin embargo, unos 30 minutos después, la Casa Blanca publicó la misma fotografía, pero visiblemente modificada, el rostro de la manifestante fue alterado para mostrarla llorando, con la boca abierta, la frente arrugada y lágrimas corriendo por su cara. Sobre la imagen se añadió el texto “ARRESTADA”, además de calificarla como una “agitadora de extrema izquierda”.
La publicación no aclaró que la imagen había sido editada ni especificó si la alteración se realizó mediante herramientas de inteligencia artificial u otro software de edición. Tras ser cuestionada por la agencia AFP, la Casa Blanca remitió a una publicación del subdirector de Comunicaciones, Kaelan Dorr, quien admitió de forma implícita la manipulación.
En su mensaje en X, Dorr defendió la publicación al señalar que la aplicación de la ley continuaría y que “los memes continuarán”, cerrando su mensaje con una frase que emula el estilo del presidente Donald Trump: “Gracias por su atención en este asunto”.
El episodio reavivó el debate sobre el uso de deepfakes y contenido generado o modificado por IA en la política. Para Walter Scheirer, profesor de la Universidad de Notre Dame, este tipo de imágenes pueden verse como una versión moderna de las caricaturas políticas, pero advirtió que su difusión desde canales oficiales del gobierno representa una preocupante falta de decoro institucional.
No es la primera vez que comparten imágenes alteradas
En meses recientes, también se han difundido ilustraciones del presidente Trump vestido como papa, rugiendo junto a un león o dirigiendo una orquesta en el Kennedy Center. La polémica ocurre en un contexto de creciente tensión en Minnesota, estado gobernado por el demócrata Tim Walz, donde el gobierno federal ha desplegado miles de agentes como parte de su estrategia antiinmigración.
El clima social se agravó tras el asesinato de la manifestante Renee Good, presuntamente a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Para este viernes se prevé una protesta masiva en el estado, que incluirá un llamado a la paralización económica, con el objetivo de exigir la salida de los agentes federales y denunciar lo que activistas consideran una escalada represiva sin precedentes
