Los elefantes suelen ser vistos como animales imponentes pero generalmente tranquilos. Sin embargo, en el estado de Jharkhand, al este de India, esa imagen se ha transformado en miedo. Un elefante macho extremadamente agresivo ha provocado una de las crisis más graves de convivencia entre humanos y fauna silvestre en la región, con al menos 22 personas muertas en poco más de 10 días, según reportes oficiales.
Los ataques comenzaron a inicios del año en el distrito de West Singhbhum, especialmente en zonas rurales cercanas a los bosques de Saranda, Kolhan y Chaibasa. De acuerdo con las autoridades, el animal irrumpe en aldeas durante la noche, cuando muchas de las víctimas se encuentran dormidas en viviendas precarias o vigilando cultivos y graneros.
Operativos fallidos y riesgo latente
Las autoridades forestales han reconocido que los intentos por capturar o tranquilizar al elefante han fracasado. Equipos especializados provenientes de otras regiones del país han participado en las labores de control, sin éxito. Incluso, uno de los expertos involucrados perdió la vida durante las maniobras.
Actualmente, más de 100 personas participan en un amplio operativo que incluye drones, patrullas terrestres y coordinación entre agencias estatales y nacionales. Pese a ello, el elefante no ha sido localizado.
¿Por qué el elefante es tan agresivo?
Especialistas señalan que el animal se encontraba en musth, una fase hormonal que afecta a los elefantes machos y se caracteriza por altos niveles de testosterona, lo que provoca comportamientos violentos e impredecibles. Otra hipótesis apunta a que el elefante estaría desorientado y separado de su manada, reforzando su conducta defensiva.
Las autoridades indicaron que el animal se desplaza en un patrón circular de hasta 110 kilómetros, lo que dificulta su localización. Este tipo de comportamiento puede prolongarse entre 15 y 60 días, elevando el riesgo para las poblaciones cercanas.
Aunque no son depredadores, los elefantes representan un peligro significativo debido a su tamaño y fuerza. En los últimos 18 años, el estado de Jharkhand ha registrado más de 1,270 muertes humanas relacionadas con ataques de elefantes, lo que evidencia un problema persistente de conflicto entre comunidades rurales y fauna silvestre.
