Una nueva legislación que entró en vigor a inicios de este mes encendió las alertas entre motociclistas, luego de que se prohibiera oficialmente una de las maniobras más comunes en el tráfico: circular entre carriles, se trata de la ley HB190, una reforma que endurece las reglas de conducción y establece sanciones más severas para conductas consideradas de alto riesgo.
Aunque el tema ha generado conversación también en México, esta normativa no aplica a territorio nacional, la HB190 fue aprobada por la Legislatura del estado de Utah, en Estados Unidos, y forma parte de un ajuste al código de tránsito que busca reducir accidentes, mejorar el control vial y cerrar vacíos legales que dificultaban la aplicación de sanciones.
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La nueva disposición entró en vigor el pasado 1 de enero de 2026 y modifica de manera directa la forma en que las motocicletas pueden circular en vías urbanas y carreteras estatales.
De acuerdo con autoridades de tránsito, la creación de esta ley responde al aumento sostenido de percances viales y muertes de motociclistas en los últimos años; legisladores detectaron que prácticas peligrosas se habían normalizado, mientras que la falta de criterios claros permitía interpretaciones ambiguas entre conductores y agentes.
Uno de los puntos críticos era la circulación entre carriles cuando el tráfico está en movimiento, así como la realización de maniobras imprudentes y el uso irregular de placas, factores que complicaban la identificación de vehículos involucrados en accidentes o infracciones.
Con la entrada en vigor de la HB190, ahora quedan expresamente prohibidas varias conductas, entre las principales restricciones se encuentran:
- Circular entre carriles cuando el flujo vehicular está activo.
- Realizar acrobacias o maniobras peligrosas en la vía pública.
- Portar placas sueltas, mal colocadas o no fijadas directamente a la motocicleta.
- Usar mochilas, chalecos u otros objetos como soporte alternativo para la matrícula.
Además de prohibiciones más claras, la ley también endurece el esquema de sanciones, en caso de una primera infracción, los motociclistas pueden enfrentar la suspensión de su licencia hasta por 90 días. Si existe reincidencia, el periodo puede ampliarse y, en casos reiterados, incluso proceder a la revocación definitiva del permiso para conducir.
A esto se suman posibles multas y sanciones administrativas adicionales, dependiendo de la gravedad del caso y el historial del conductor.
