Si pensabas deleitar a tus invitados con un tazón de guacamole en tu reunión del Super Bowl, podrías considerar adelantar tus compras.
En los próximos días, el precio de los aguacates, ingrediente esencial de este popular platillo, podría dispararse debido a un incremento en los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos.
Trump encarece el guacamole del Super Bowl
El pasado sábado, el presidente Donald Trump anunció una tarifa del 25% sobre la mayoría de los productos importados desde México y Canadá.
Te podría interesar
Como respuesta, ambos países han anunciado represalias con impuestos adicionales sobre bienes estadounidenses, intensificando la disputa comercial entre estas naciones.
Esta decisión llega en un momento clave para los consumidores y comerciantes, justo antes del evento deportivo más importante del año en Estados Unidos.
Los aguacates es el componente principal del guacamole, son un producto altamente demandado en esta temporada, donde los hogares y bares del país se preparan con botanas y aperitivos para el gran juego.
México, el principal proveedor de aguacate
México es, con diferencia, el principal proveedor de aguacates para Estados Unidos. De acuerdo con la organización Avocados From Mexico, aproximadamente el 95% de los aguacates comercializados en la antesala del Super Bowl provienen de México, lo que implica el traslado de alrededor de 250 millones de libras de esta fruta a territorio estadounidense.
Para ponerlo en perspectiva, esto equivale a llenar 30 millones de cascos de fútbol americano con guacamole, según cifras de la misma organización.
Con el alza en los aranceles, es probable que los consumidores enfrenten precios más elevados en los supermercados, lo que podría impactar el consumo de este producto estrella del Super Bowl. Los distribuidores y comerciantes también podrían verse afectados por los costos adicionales, trasladando el encarecimiento al consumidor final.
A medida que la tensión comercial se intensifica, el impacto de estas medidas económicas no solo afectará la disponibilidad de ciertos productos, sino que también podría modificar el comportamiento de los compradores en vísperas del evento deportivo más visto en Estados Unidos. Sin duda, las políticas de Trump están dejando su huella en la mesa del Super Bowl.
