CAOS RELIGIOSO

Profeta africano 'pospone el apocalipsis' y desata caos; feligreses reaccionan con venganza | VIDEO

Tras una supuesta nueva revelación en la que afirmó que Dios cambió de opinión, la profecía fue pospuesta, pero el caos no se detuvo

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El mundo, según la advertencia, tenía fecha y hora de caducidad, 25 de diciembre, en plena Navidad. Así lo aseguraba Ebo Noah, un autoproclamado profeta originario de Ghana, quien durante meses difundió el mensaje de que un gran diluvio acabaría con la humanidad y que solo quienes abordaran sus arcas lograrían salvarse.

Convencidos por el discurso apocalíptico, miles de fieles, de acuerdo con reportes locales, tomaron decisiones drásticas. Algunos vendieron sus pertenencias, otros abandonaron trabajos y hogares, y muchos más compraron boletos para asegurar un lugar en las supuestas embarcaciones que se construían en un terreno destinado a convertirse en el nuevo refugio de los “elegidos”. 

La profecía de última hora

Pero cuando el reloj marcó el día señalado y el cielo permaneció intacto, llegó una nueva revelación. Ebo Noah aseguró que “Dios había cambiado de opinión” y concedido más tiempo para terminar la flota de arcas. El cataclismo quedó aplazado por tiempo indefinido, desatando desconcierto entre sus seguidores y una ola de críticas en redes sociales.

Mientras algunos fieles aceptaron la explicación divina, otros comenzaron a cuestionar al líder religioso, cuya imagen contrastó aún más cuando fue visto desplazándose en un Mercedes-Benz Clase B W247, un detalle que alimentó la polémica y la percepción de fraude.

Caos y confusión

El episodio tomó un giro aún más insólito cuando un hombre, convencido de estar destruyendo una de las arcas vinculadas al supuesto profeta, prendió fuego a una embarcación. Minutos después se supo que el barco no tenía relación alguna con Ebo Noah, lo que dejó daños materiales y una escena que reflejó el nivel de confusión y tensión generado por la falsa profecía.

Aunque el fin del mundo nunca llegó, el caso dejó consecuencias reales, personas que perdieron sus ahorros, relaciones fracturadas y una comunidad sacudida por la desilusión. El episodio de Ebo Noah se suma a la larga lista de profecías fallidas que evidencian cómo el miedo y la fe, cuando se manipulan, pueden llevar a decisiones extremas, incluso en fechas tan simbólicas como la Navidad.