Anoche, diversas versiones difundidas en redes sociales y plataformas digitales hablaban de un supuesto ataque en las cercanías de propiedades relacionadas con la familia Aguilar, lo que generó inquietud entre seguidores y público en general.
El apellido Aguilar, ligado desde hace décadas a la música ranchera, volvió a ocupar un lugar destacado en las tendencias informativas.
Así luce 'El Soyate'
Ante la circulación de rumores, Pepe Aguilar recurrió a sus redes sociales para tranquilizar a la audiencia. El cantante explicó que, al momento de los hechos, él se encontraba en la Ciudad de México y que ninguno de sus familiares había estado en peligro.
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También precisó que el despliegue de fuerzas en la zona obedecía a acciones de seguridad implementadas por las autoridades estatales.
De manera paralela, el secretario general de Gobierno de Zacatecas confirmó que el ataque armado registrado tuvo como objetivo a elementos de seguridad pública.
El incidente ocurrió en el municipio de Villanueva, en un tramo carretero cercano a la comunidad de Tallagua. Como resultado del operativo, se reportó la detención de cuatro personas presuntamente relacionadas con la agresión y con bloqueos en la carretera federal 54, una vía clave que enlaza Zacatecas con Jalisco y Aguascalientes.
El Soyate, la propiedad más apreciada de la dinastía Aguilar
En este contexto de información cruzada, surgió la duda entre el público: ¿qué es exactamente El Soyate y por qué genera tanto interés?
El nombre del rancho ha sido mencionado durante años como un sitio emblemático, pero su historia va más allá de la coyuntura reciente.
Ubicado en el municipio de Tayahua, Zacatecas, El Soyate es considerado el corazón simbólico de la familia Aguilar. No se trata únicamente de una extensa propiedad rural, sino de un espacio que concentra décadas de historia artística y familiar.
El rancho, que abarca miles de hectáreas, perteneció a Don Antonio Aguilar, figura central de la música ranchera y del cine nacional, fallecido en 2007.
Los restos de Don Antonio Aguilar y Flor Silvestre descansan en El Soyate
Años después de su partida, su esposa, Flor Silvestre, decidió que sus restos descansaran junto a los de su marido en la capilla familiar construida dentro del rancho. De esta forma, El Soyate se convirtió también en un sitio de memoria y recogimiento, donde reposan dos pilares de la cultura popular mexicana.
La arquitectura del lugar conserva el estilo de una hacienda tradicional. La casa principal destaca por sus muros de ladrillo, corredores amplios y un jardín frontal que aporta un aire señorial.
En el interior, las habitaciones amplias y la decoración evocan la trayectoria de la dinastía familiar, con fotografías, vestuarios y objetos que recuerdan la carrera de Antonio Aguilar y funcionan como un museo privado.
Gracias a publicaciones en redes sociales, especialmente de Ángela Aguilar, el público ha podido conocer algunos rincones del rancho. Entre ellos sobresale la capilla, un espacio íntimo y solemne adornado con imágenes religiosas y detalles que reflejan la fe y las raíces de la familia.
Otro elemento esencial de El Soyate son sus caballerizas. La tradición ecuestre ha sido parte fundamental del legado de los Aguilar. Los caballos que ahí se resguardan participan en espectáculos y presentaciones en vivo, manteniendo viva la herencia de Antonio Aguilar, quien integró música y charrería en sus shows.
