Cuarenta años después del Mundial México 1986, millones de aficionados siguen recordando a “La Chiquitibum”, la joven que apareció durante apenas unos segundos en un comercial de televisión y terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más recordados de aquella Copa del Mundo.
En una época sin redes sociales, cuando la televisión dominaba la conversación pública, una campaña publicitaria de la cerveza Carta Blanca logró algo pocas veces visto: que su protagonista generara más atención que el propio producto que promocionaba.
¿Quién era realmente “La Chiquitibum”?
Detrás del fenómeno mediático se encontraba Mar Castro, una joven mexicana de 20 años de edad, hija de padres españoles y estudiante de arte dramático. Su aparición ocurrió en un comercial producido durante el Mundial de México 1986 por la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, empresa originaria de Monterrey. En el anuncio, Castro aparecía bailando entre una multitud al ritmo de una pegajosa adaptación de la tradicional porra mexicana “Chiquitibum”.
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Vestida con una ajustada playera promocional y prendas que reflejaban la moda de los años ochenta, la joven llamó inmediatamente la atención de los televidentes. El éxito fue tan grande que muchos aficionados que acudían al Estadio Azteca durante la Copa del Mundo esperaban encontrarla en las tribunas, sin saber que las escenas habían sido grabadas previamente con extras y no durante los partidos oficiales.
La popularidad del personaje creció rápidamente y la curiosidad del público llevó a Mar Castro a presentarse en el noticiario "24 Horas", conducido por Jacobo Zabludovsky, para revelar su identidad y contar cómo había llegado al famoso comercial.
El fenómeno publicitario que marcó el Mundial de México 1986
El contexto de aquella época ayuda a entender el impacto de la campaña. México vivía una década caracterizada por valores más conservadores en comparación con la actualidad, por lo que la imagen fresca, desenfadada y sensual de “La Chiquitibum” rompió varios esquemas culturales.
El comercial apenas duraba unos segundos, pero logró convertirse en una referencia obligada de la Copa Mundial de la FIFA de 1986, torneo que también es recordado por la actuación histórica de Diego Armando Maradona con la selección de Argentina.
Mar Castro explicó años después que decidió recortar la playera que utilizó durante la grabación para darle un toque más juvenil y auténtico a la campaña. Sin imaginarlo, esa decisión ayudó a construir una imagen que terminó convirtiéndose en un ícono popular.
Tras la fama obtenida durante el Mundial, la joven aprovechó el impulso mediático para desarrollar una carrera artística. Participó en producciones televisivas como "El camino secreto" y "Dos vidas", además de intervenir en algunos proyectos cinematográficos.
Así luce actualmente Mar Castro, 40 años después
Con el paso del tiempo, Mar Castro optó por alejarse de los reflectores masivos que la hicieron famosa. Aunque muchos la recuerdan exclusivamente como “La Chiquitibum”, su trayectoria continuó ligada al mundo artístico desde otras áreas.
Actualmente reside en Los Ángeles, California, donde se ha desarrollado como cantante, productora y escritora. A diferencia de la enorme exposición mediática que vivió en 1986, hoy mantiene una vida mucho más discreta y enfocada en proyectos creativos detrás de escena.
Sin embargo, su legado permanece intacto. Para miles de aficionados, “La Chiquitibum” sigue representando una de las imágenes más emblemáticas del Mundial México 1986, una época en la que la publicidad, el futbol y la cultura popular se combinaron para crear uno de los fenómenos mediáticos más recordados de la historia deportiva mexicana.
A cuatro décadas de distancia, Mar Castro continúa siendo recordada como la primera gran figura popular surgida alrededor de un Mundial celebrado en México, un personaje que trascendió la pantalla para convertirse en parte de la memoria colectiva de varias generaciones.

