En el marco del Día de las Madres, el deporte local celebra el 10 de mayo con un reconocimiento a las atletas que compiten a un alto nivel, demostrando que la maternidad y el éxito deportivo no están peleados. Bibiana “La China” Camacho (futbol femenil), Melissa “La Natural” Díaz (experta en artes marciales mixtas), Cristabel Zamora Cabrera (danza aérea) y Nathaly Amador (softbol) son cuatro mujeres que han logrado destacar en su disciplina y siendo un ejemplo de vida para las nuevas generaciones.
BIBIANA “LA CHINA” CAMACHO (FUTBOL FEMENIL)
“Además de jugar futbol, también soy directora técnica, pues quiero transmitir mis conocimientos a niños y niñas. Estoy trabajando con pequeños desde los 2 años en adelante.
Es bonito verlos crecer. A mis 40 años sigo jugando balompié en la Liga Linces, comencé a los 15 y desde ahí no he parado. Hoy soy madre de tres hijas, además de tener dos nietos. Siempre fuerte como un roble”.
MELISSA “LA NATURAL” DÍAZ (SUBCAMPEONA MUNDIAL MMA)
“Además de haber competido a nivel internacional. En mi grupo de niños, soy la maestra de artes marciales mixtas. Al día de hoy tengo dos niñas en nivel avanzado en esta disciplina y es emotivo para mí que me digan que quieren ser como yo cuando sean grandes.
Mi respuesta es que si me tienen a mí es que vas a ser mejor, porque es a lo que un coach aspira, no que sean como uno, sino que sean mejor que uno, Hoy, mi hijo es mi motor”.
CRISTABEL ZAMORA CABRERA (DANZA AÉREA
“La danza aérea es un arte más circense e implica más gimnasia olímpica. Hoy en el marco del 10 de mayo, todas somos mamás, siempre fuertes. El maternal es una gran responsabilidad, sobre todo cuando lo decides, cuando lo asumes como es y entender que es parte de tus roles en la vida, pero que tienes que cuidar de ti siempre para estar bien para ellos.
En la medida en que las mujeres nos comprometemos mucho más con esa maternanza, sin descuidar nuestras labores que tenemos que hacer el mundo será todavía mejor”.
NATHALY AMADOR (SOFTBOL FEMENIL)
“Yo empecé a jugar cuando tenía 9 años, ahorita tengo 36, sigo todavía activa. La familia de mi papá es beisbolista, de ahí nació el gusto por el softbol. Siempre he dicho que voy a seguir hasta donde ya no pueda. Ahora estoy pendiente de mi hija Zeo, quien también comenzó a jugar desde muy pequeña.
Estoy muy orgullosa de ella, pues a sus 9 años ha tenido la oportunidad de ir a tres nacionales. Mi mensaje para ella es que tiene que ser mejor que su mamá. Llegué a decir que no iba a ser entrenador, pero me ganó el amor de mamá y actualmente soy su coach personal”.
