Sin bombos, sin platillos… Roberto González llegó al “nido verde” con la humildad que le caracteriza e ilusionado por iniciar un sueño lleno de esperanza, de llegar lejos en un deporte que es su pasión: el beisbol.
En una recepción sencilla, ayer se integró formalmente a la Academia de los Pericos de Puebla. A su lado desfilaron decenas de jóvenes que comparten la misma idea, la de llegar a niveles profesionales dentro del “Rey de los Deportes”.
Atrás deja un camino lleno de aprendizaje, sacrificio y momentos inolvidables para dar el siguiente paso que es el de alto rendimiento.
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“Él se mostró muy contento, tiene muy firme su objetivo”, comparten sus papás Roberto González Trejo y Daniela Martínez Solís, quienes le brindan todo su apoyo incondicional.
Roberto fue becado un año en febrero por la organización de los Pericos de Puebla, miembro de la Liga Mexicana de Beisbol, con la posibilidad de extenderse conforme a su desempeño y avance durante ese período.
ORGULLO DE NUEVO LAREDO
El joven talento ha mantenido contacto con la pelota de 108 costuras desde que tenía 5 años.
Militó en Atléticos (5-6 años) dirigido por Jacinto “Chito” Pérez, un ícono de la Liga Tamaulipeca, así como en Astros (7-8 años) a cargo de Jorge Alberto Huizar.
Luego le siguió Tomateros (9-10 años) el cual más adelante cambió al nombre de Acereros, bajo la batuta de Eduardo Gatica.
“Desde muy temprana edad se le vieron cualidades de bateo a Roberto. En la categoría 7-8 años es cuando ya empieza a lanzar y es en la división 9-10 que se ve mucho mejor su técnica de pitcheo”, recuerda Gatica, su mentor.
CALIDAD DE EXPORTACIÓN
La Academia de Pericos de Puebla tiene como objetivo desarrollar peloteros para el club Puebla y exportar talento a las Ligas Mayores, donde ha logrado firmas con equipos como los Twins de Minnesota, Philadelphia y los Yankees de Nueva York.
