Eran las 00:07 de esta madrugada y en la Arena Coliseo Laredo sonó "Thriller", el éxito del extinto Michael Jackson. El sonido local no puso la canción por ser temporada de Halloween, sino porque era el anuncio de la salida desde los vestidores de un luchador muy querido en Nuevo Laredo.
La espigada figura de Kariz La Momia Jr. apareció y los gritos y aplausos no se hicieron esperar.
Una decena de niños aguardaban su presencia y, justo cuando el luchador nacido en Nuevo Laredo se disponía a hacer su entrada al ring, "algo" lo hizo regresar.
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Era un niño con un cartel.
El dibujo de su máscara fue captado por Kariz, quien no tuvo más remedio que hacer una pausa en su camino al ring para autografiarle el dibujo al pequeño.
La sonrisa de alegría del menor y el gesto del luchador fueron captados a la distancia por todos en la arena, validando la interrupción.
Aprovechando, Kariz dio un par de firmas más a otros niños y se dio la vuelta para subir, ahora sí, al ring.
El imponente hombre de 1.86 metros bailó y amedrentó a sus rivales. Saludó a Astuto y Megatrón, discutió con el polémico réferi El Greñas y provocó a Dark Cobra, Río Bravo y Río Bravo Jr.
En su regreso a la Arena Coliseo Laredo, Kariz hizo de todo: se peleó en las gradas, voló entre las cuerdas, fue castigado, bailó, se lanzó desde la tercera cuerda y casi le arrancan la máscara. Todo en armonía con el público neolaredense, que simplemente se entregó y también se dejó querer por su paisano.
Las tres palmadas al ring de El Greñas en la tercera caída fueron la cereza en la primera presentación de Kariz en 2026 en Nuevo Laredo, en la que los técnicos se llevaron el triunfo y la satisfacción de todos los que retaron anoche el frío en la ciudad.
El cariño hacia el luchador neolaredense se confirmó cuando, en su intento por volver al vestidor tras la batalla, decenas de personas se lo impidieron. Niños, jóvenes y adultos se arremolinaron a Kariz La Momia Jr. para llevarse una fotografía junto a él, quien por casi 30 minutos consintió a todos. Eran las 12:42 y las fotos no paraban.
Noche redonda, de cariño, de entretenimiento y del regreso del imponente luchador a esta frontera.
